jueves, 19 de noviembre de 2009
HAY CADÁVERES, POR NÉSTOR PERLONGHER



miércoles, 18 de noviembre de 2009
DIE GEFAHR (EL PELIGRO)

martes, 3 de noviembre de 2009
LA RABIA
FESTIVAL DOC BS AS 2009
LA RABIA, DE PASOLINI
Italia, 1963. 83 minutos.
Por Eduardo Chinasky
El director Pier Paolo Pasolini consideraba que estamos en un momento bisagra de la historia de la humanidad. Nos hallamos, en realidad, entre dos épocas superpuestas: la prehistoria de los subproletarios –(que viven aún en la antigua prehistoria) y por otro lado, los que lo tienen todo, en especial, confort y tecnología, (que también van hacia su propia prehistoria). Esta visión anticipatoria sobre un territorio indefinible se vuelca sobre el material de La Rabia -una experiencia de found footage, décadas antes que se empezara a utilizar este término y se popularizara este procedimiento-, creando así un poema en un extraño y eterno presente; una idea, un dolor, la negación de un destino y una inocencia que no perdura.
En este documental poético, el fantasma de PPP vuelve proféticamente sobre nosotros desde el Mar Mediterráneo, en una playa de Ostia, fúnebre y vacía, cuando el sol se acuesta en llamas. Si se puede creer -como piensan muchos hombres- que vivimos muchas existencias a la vez, ¿por qué no creer que en cada una de las nuestras vidas somos el lugar de encuentro de muchas almas?
La filmografía de Pasolini, ensoñación lenta y nítida, nos susurra que no es necesario ocupar las horas vacías de la noche amueblando las residencias ideales (inexistentes pero posibles) de la memoria. Nos enseña que el artista lúcido puede -como él- consagrarse a la construcción de castillos clandestinos, a condición de poblarlos de ragazzi di vita, hermosos y peligrosos, prostituidos por amor.
¿El bien, está libre?
Pasolini escribe como se respira, como se sueña.
La Rabia nos hace comprender que todos somos carceleros y presos al mismo tiempo. Pero, por un curioso golpe de retroceso, sucede que la prisión misma se abre a la libertad. La noche, la mayor de las soledades, el silencio, el cine (también), liberan a ese desconocido que tiene nuestro mismo rostro y a quien nosotros le negamos la luz. Este desconocido pasa de una época a otra época, de un país a otro, adopta un nombre u otro. Los que hablan de él a través de mitos –como Pier Paolo- son traductores a quienes -sin que se sepa por qué- les ha sido permitido por un instante atrapar algunos hilos de esta red inmemorial de ensoñaciones proscritas.
¿El mal, está libre?
Pasolini escribe como se habla en en la oscuridad a quien uno ama, cuando la palabras han sido retenidas demasiado tiempo y por fin se derraman.
¿Qué somos sino la parte largo tiempo silenciosa de alguien?,
La Rabia nos canta que el cine es la parte nocturna y secreta -que nunca se traiciona a pesar de no estar reconciliada consigo misma- que comunica con los subterráneos de lo imaginario donde discurren sueños tan viejos como el mundo.
EMILY DICKINSON
viernes, 9 de octubre de 2009
ESOS OJOS (DOLOR DE SIGLOS)
Criaturas de la noche. Dirigida por Thomas Alfredsson. Con Kare Hedebrant y Lina Lendersson. Suecia, 2008.
Tiene 12 años. O eso dice. Pero uno sospecha que son más. Que en realidad son pesados siglos de soledad los que carga esa mirada.

Tiene 12 años. O eso dice. Pero parecen menos. Todavía juega con autitos, a los soldaditos, el sexo opuesto es una incógnita. Pero su pureza virginal es como un cuenco vacío en el que cabe todo, lo posible y lo imposible.
Luz blanca de un diamante negro. El mito vampírico desmontado desde adentro, desde su misma matriz. La oscuridad transmutada en blancura enceguecedora. La ternura de la crueldad. El amor efímero y el amor eterno, tendiénose la mano, desde las orillas ¿opuestas? de la vida y de la muerte. La historia de Oskar, el protagonista del film, no podía estar más servida para un relato de vampiros: solitario, huraño, cobarde, navega como (no)puede por esa tierra de nadie que es el paso de la pubertad a la adolescencia. No se es ya niño, no se es todavía adulto. La disociación con el entorno es máxima. Como si fuera poco, la vecinita de al lado (la chica que porta esos ojazos que se ven aquí arriba) lo tiene loco de amor. Pero no es una chica cualquiera: en realidad es una feroz vampira que -según ella- tiene “doce años desde hace muchísimo tiempo”. Y todas las noches sale a cazar a sus presas para alimentarse. Criaturas...es un relato de iniciación, valor y solidaridad entre los que ya no tienen nada que esperar. Amor puro, amor casto, amor desencarnado.
El film de Alfredsson -que toma el mito vampírico para subvertirlo desde adentro y arribar a un territorio inesperado- se despliega como un falso juego de espejos: la vampira Eli no es sólo la imagen especular de Oskar y sus pulsiones (sed de sangre, impulso de venganza, reprimidos por la civilización), sino una verdadera proyección de la la personalidad del niño, su brazo ejecutor. Los dos forman una sola entidad dividida en dos cuerpos, una sola mente operando a ambos lados de la leyenda.
El sexo como herida: en un brevísimo plano, Oskar ve a Eli desnuda. Donde debería estar la vagina hay una horrible cicatriz: la ambigua Eli parece castrada/o, o algo aún peor. Esto le impide consumar el coito, pero no dormir desnuda al lado de su amado en la misma cama. Nunca -jamás-harán el amor. Pero este aparente obstáculo no detiene el fuego amoroso, lo potencia. Desenterrado de la basta cotidianeidad, será puesto a transitar por la senda de la eternidad. Y por allí caminarán los dos, amándose por siempre, aún cuando nosotros nos hayamos ido.
"Tengo que irme y vivir, o quedarme y morir. Tuya. Eli."
Esos ojos inolvidables, reflejos expresivos de un dolor de siglos. Cuento de hadas salvaje, relato infantil macabro -a fin de cuentas, todos lo son-, Criatura de la noche es un canto de amor al cine y a las leyendas inmortales al mismo tiempo. Y no podría ser de otra forma, pues toda narración de vampiros es y será siempre un poema de amor.
GARMAARNA (FOLKLORE SUECO). CANCIÓN "HERR MANNELÏG"
jueves, 1 de octubre de 2009
AQUILEAS EN FLOR (¿MICRORRELATO?)

Aquileas en flor, hojas, madreperlas de sueños, voces, pestañas, capullos bajo la luna
innumerable, deseosa mandrágora, azur azul. No crece aquí caledonia, ni agua, ni calas.
(finaliza ahora el trovador su hueco canto; obtuso a la mínima luz del alma, navegó a la deriva durante eones instantáneos hasta que se convirtió en muertas anémonas, en babas de caracol, en algas entre las cuales duerme el gigantesco pez de las profundidades)
Durante la quinta hora solar, los dragones beben en caracolas rebosantes de agua de río
donde crecen los asfódelos. Inscrita en la ciega zigurat que predice la caducidad
de todos los seres sensibles, bajo setenta y siete mil y siete lunas, el seco viento africano (que era anterior al hombre) barrió con todas las cisternas subterráneas y los vapores y miasmas del pantano azul.

Oh teodicea, espía de las vibraciones del jaspe, casta flor, canto épico transcripto en el ámbar, eres la violácea soga, tenue brazalete de turquesa, que nos une a los que ya se fueron. Todo es corrupción de dioses y etéreos cuerpos. Durante la prodigiosa cosmogonía, las Pléyades descendieron sobre los verdes eucaliptos y posado sobre el duraznero, en posición supina,el pájaro de luna melodioso discurrió sobre el principio de los tiempos.
En el eterno año lunisolar, la calcárea amonita obtuvo a través de los siglos, el uso de la mente.

