viernes, 9 de octubre de 2009

ESOS OJOS (DOLOR DE SIGLOS)

Por Eduardo Chinasky

Criaturas de la noche. Dirigida por Thomas Alfredsson. Con Kare Hedebrant y Lina Lendersson. Suecia, 2008.




Tiene 12 años. O eso dice. Pero uno sospecha que son más. Que en realidad son pesados siglos de soledad los que carga esa mirada.



Tiene 12 años. O eso dice. Pero parecen menos. Todavía juega con autitos, a los soldaditos, el sexo opuesto es una incógnita. Pero su pureza virginal es como un cuenco vacío en el que cabe todo, lo posible y lo imposible.

Luz blanca de un diamante negro. El mito vampírico desmontado desde adentro, desde su misma matriz. La oscuridad transmutada en blancura enceguecedora. La ternura de la crueldad. El amor efímero y el amor eterno, tendiénose la mano, desde las orillas ¿opuestas? de la vida y de la muerte. La historia de Oskar, el protagonista del film, no podía estar más servida para un relato de vampiros: solitario, huraño, cobarde, navega como (no)puede por esa tierra de nadie que es el paso de la pubertad a la adolescencia. No se es ya niño, no se es todavía adulto. La disociación con el entorno es máxima. Como si fuera poco, la vecinita de al lado (la chica que porta esos ojazos que se ven aquí arriba) lo tiene loco de amor. Pero no es una chica cualquiera: en realidad es una feroz vampira que -según ella- tiene “doce años desde hace muchísimo tiempo”. Y todas las noches sale a cazar a sus presas para alimentarse. Criaturas...es un relato de iniciación, valor y solidaridad entre los que ya no tienen nada que esperar. Amor puro, amor casto, amor desencarnado.
El film de Alfredsson -que toma el mito vampírico para subvertirlo desde adentro y arribar a un territorio inesperado- se despliega como un falso juego de espejos: la vampira Eli no es sólo la imagen especular de Oskar y sus pulsiones (sed de sangre, impulso de venganza, reprimidos por la civilización), sino una verdadera proyección de la la personalidad del niño, su brazo ejecutor. Los dos forman una sola entidad dividida en dos cuerpos, una sola mente operando a ambos lados de la leyenda.



El sexo como herida: en un brevísimo plano, Oskar ve a Eli desnuda. Donde debería estar la vagina hay una horrible cicatriz: la ambigua Eli parece castrada/o, o algo aún peor. Esto le impide consumar el coito, pero no dormir desnuda al lado de su amado en la misma cama. Nunca -jamás-harán el amor. Pero este aparente obstáculo no detiene el fuego amoroso, lo potencia. Desenterrado de la basta cotidianeidad, será puesto a transitar por la senda de la eternidad. Y por allí caminarán los dos, amándose por siempre, aún cuando nosotros nos hayamos ido.

"Tengo que irme y vivir, o quedarme y morir. Tuya. Eli."

Esos ojos inolvidables, reflejos expresivos de un dolor de siglos. Cuento de hadas salvaje, relato infantil macabro -a fin de cuentas, todos lo son-, Criatura de la noche es un canto de amor al cine y a las leyendas inmortales al mismo tiempo. Y no podría ser de otra forma, pues toda narración de vampiros es y será siempre un poema de amor.


GARMAARNA (FOLKLORE SUECO). CANCIÓN "HERR MANNELÏG"


7 comentarios:

Luis Enrique Arias dijo...

Eduardo, que interesante y acertado análisis de la película, yo la ví hace un buen tiempo ya y me conmovió, me parece una historia tan lograda y brillantemente narrada que el hecho de que uno de los protagonistas sea "vampiro" es hasta secundario ...

En estas época de "boom vampírico" adolescente plagado de clichés y giros previsibles esto es en el mejor de los sentidos una rareza ... y me disculparás el cliché también una "brisa de aire fresco" ...

Saludos.

Luis.

Hernán dijo...

Permitime decirte que me encantó tu nota tanto como la película, que pude ver en el bafici de hace un par de años. Aún hoy recuerdo la belleza de su narración pausada, de sus imágenes de ternura mezcladas con desengaño y soledad. Ay, ese final... ese aparente happy ending. Nunca pude evitar ver a Oskar tirado en el suelo contra una pared, sosteniendo cerca de su cara un frasco con ácido y repitiendo "eli" antes de borrar su cara de este mundo, para luego, antes de arrojarse al vacío, entregarle la última gota de su sangre. Es el amor, como me dijo un amigo.

Saludos.

Vivian dijo...

Preciosa la entrada, me encantó como consigues con tus palabras, llenas de sensibilidad, extraer la esencia de la historia de amor que nos cuenta la película.
Encontré este blog por casualidad, todo un descubrimiento.

Un saludo

Eduardo Chinasky dijo...

Gracias a Vivian y a Hernán, ahora está LA RABIA, de Pasolini en el DOC BS AS. Espero que les guste.
Eduardo

meridiana dijo...

Eduardo, me encantó tu reseña sobre la película, que está en el camino opuesto a tanques hollywodenses como Crepúsculo o Luna Nueva (y la estrenan una semana después...)

quienes pudimos verla, quedamos subyugados por los rostros de Oskar y Eli, por la poesía de sus imágenes.

doblemente significativa esa "herida" de Eli, sin que importe niña o niño, Oskar hará lo que el verso de Lezama Lima:
"Deseoso es aquel que huye de su madre"

saludos

Lilián

julieta dijo...

hola eduardo: excelente reseña. yo vi la peli hace tiempo. me la prestó lilián. y quedé fascinada. una historia de amor hermosa. dos seres que irán siempre juntos amándose y protegiéndose. me encantó.

un beso.

Anónimo dijo...

¿Qué es el L.S.D vampiro?
¿Cuáles son sus efectos?
¿Qué riesgos puede tener el consumo de L.S.D?
Los posibles riesgos asociados al consumo de LSD son psicológicos más que físicos. Entre las posibles riesgos que entraña su consumo está la posibilidad de experimentar reacciones desagradables, como son las reacciones de ansiedad.

También en algunas personas el consumo de LSD podría llegar a intensificar o exacerbar trastornos psicológicos subyacentes. Acordate también que existen métodos alternativos al uso de LSD para alterar el estado de conciencia. Visitá la parte de “Técnicas Alternativas”.